viernes, 26 de marzo de 2010

Con un hachazo en el ojo y una flor en el ojal

No se confíe señor. Por más que uno se siente en una mesa de El Cairo, ojee para donde está “La mesa de los galanes” y se pida un café con leche con medialunas de Nuria no va a surgir efecto. Incluso aunque camine por el Boulevard Oroño, mire mal para el lado del Parque de la Independencia y diga para adentro “Ojalá hoy se le dé al Canalla”. Sépalo, es inútil. No va a poder escribir ni un cuarto de lo que podía el Negro. Créame, este servidor es la prueba viviente.

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2 Comments:

Blogger Catalina tenía la rutina... said...

Pero vos sos más lindo!

(la mina no sabe como levantarle el ego jaja)

26 de marzo de 2010, 16:40  
Blogger Belerofonte said...

Mucha mesa de los galanes y equipitos semi épicos, pero la reina del Plata es siempre la ciudá de la inspiración.

Por algo será ¿no?

30 de marzo de 2010, 7:55  

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